Coquitos de Crema.


Erase una vez un hogar donde siempre habían adorado la Navidad, donde la habían vivido con cariño y dedicación, pero ese año era distinto. Sara estaba muy enferma y no tenia ganas de nada.
Su familia, al verla en esas condiciones, sufría y no tenía ánimo para preguntar qué iban a comprar, preparar o cuándo iban a adornar la casa para esas fiestas, tampoco estaban muy animados.


Ella, por otro lado, sumida en su dolor, deterioro y sentimientos, vivía ajena a lo que le rodeaba. Hacía lo que podía el rato en que se podía levantar y luego se volvía a su cama y a su letargo personal.

Así iban pasando los días sin que nada cambiara a su alrededor...

Hasta que una mañana, despertó de su letargo y se dio cuenta de lo que sucedía a su alrededor. Cuando todos se hubieron marchado, sacó los adornos navideños, "cómo pesan"- se dijo. Montó el árbol con sus lindas bolas y su reluciente estrella, el Belén (con su río, pastores y como no sus tres Reyes magos), colgó la linda corona sobre el espejo de la entrada, encendió innumerables velitas por todos los rincones y, así, poco a poco, la casa fue tomando vida propia y espíritu navideño.

Estaba muy cansada, pero aun así se preparó para recibir a su familia, era un día cualquiera donde todos habían ido a sus quehaceres. Se duchó, maquilló y se puso un bonito vestido, preparó la comida y, cuando pensaba que estaba a punto de llegar el primer miembro de la familia, aguardó en el recibidor esperando que se abriera la puerta para recibirlo con toda la ilusión y cariño que tenía.

Cuando se abrió la puerta lo que vio le rompió el corazón. Sólo fue un segundo pero vio reflejado en ese rostro recién llegado mucha tristeza, la cual se evaporó en el momento que la vio esperando en el recibidor con sus mejillas sonrosadas, y esa sonrisa le llenó el alma.

Poco a poco fue llegando el resto de la familia y entre risas, abrazos y besos, comieron unos simples macarrones, pero fueron los mejores de sus vidas.

Sara, mientras reían, comían y hablaban de su día, se dio cuenta de cuan egoísta había sido y que un pequeño esfuerzo puede cambiar la vida de quien nos rodea.

Solo hay que sonreír por muy mal que estés o cuan duro haya sido el golpe que hayas recibido. No nos podemos imaginar cómo repercute nuestro estado de ánimo en los que nos rodean.

Así que sonríe, mira a tus seres queridos y no pienses en nada más, quiérelos.

! Feliz Navidad amigos!. 💗



Son un bocado, blando, jugoso, con textura a bizcocho y sabor a coco.

Ingredientes:
    Crema Pastelera:
  • 250 ml de leche. 
  • 2 yemas de huevo. 
  • 80 gr de azúcar. 
  • 30 gr de maicena. 
  • Piel de limón. 
  • 1 palo de canela. 
    Coquitos:
  • 300 gr de coco rallado. 
  • 160 gr de azúcar. 
  • 120 gr de mantequilla a tª ambiente. 
  • 2 claras (de las yemas de la crema pastelera) + 3 huevos. 
Preparación:
  1. Primero que nada prepararemos la crema pastelera poniendo un cazo al fuego 200 ml de leche (de los 250 ml que pone en ingredientes), ralladura de limón, la canela en rama y el azúcar. Por otro lado batiremos bien las yemas y las mezclaremos con la maicena y los 50 ml de leche que hemos reservado. Cuando la leche del cazo comience a hervir la retiraremos del fuego, sacamos la piel de limón y la canela ( si tenemos tiempo, es mejor hacerlo con antelación y dejar un buen rato en reposo esta leche sin sacar la canela ni el limón, para que coja más sabor). Añadimos la mezcla de las yemas a lo del cazo, lo llevamos al fuego y sin dejar de dar vueltas esperamos hasta que espese, cuando esté espesa, lo sacamos, reservamos y dejamos enfriar. 
  2. Encendemos el horno a 200º arriba y abajo. 
  3. Ahora vamos a preparar los coquitos, batimos la mantequilla a tª ambiente junto con el azúcar hasta obtener una crema, añadimos los huevos uno a uno y las claras al final, seguimos batiendo. 
  4. Incorporamos la Crema pastelera, mezclamos y para finalizar añadimos el coco rallado y la maicena, lo integramos todo bien. 
  5. Colocamos esta masa en una manga pastelera con boquilla rizada y vamos haciendo pequeños montones sobre la bandeja del horno que habremos forrado con papel de hornear previamente 
  6. untado con mantequilla. 
  7. Horneamos durante unos 15 min aproximadamente, sacamos, dejamos sobre una rejilla hasta que enfríen. 
  8. Hacemos lo mismo con otra tanda de coquitos, teniendo en cuenta que esta vez los coquitos tardarán menos en cocerse ya que el horno está más caliente. 





!Espero que os guste!.
Y no olvidéis que el mejor ingrediente sois vosotros. Gracias.

21 comentarios

  1. Hola, mucho me ha gustado la receta pero tu entrada mucho más. Estos días que me están costando mucho, leer esto me ha dado ánimos, mil gracias guapisima!!

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    1. Hola preciosa, primero que nada pedir disculpas por ardar tanto en contestar, he estado liada y casi sin tiempo, lo siento.
      Por otro lado, me alegra que mis historias sirvan para algo bueno y que te haya dado animo.
      !Venga mujer!, seguro que a quien echas de menos le gustará más verte feliz.
      Un besazo

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  2. Merche cielo, que bonito, me encanta cuando escribes, me hace soñar, o a veces incluso ver la realidad, pero siempre disfruto contigo como con nadie, eres única.
    Estos coquitos tienen una pinta fabulosa, seguro que arrancaron muchas y bonitas sonrisas a todos en tu casa.
    Mil besos preciosa, que pases una felicísima semana.

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    1. Hola preciosa, siento no haber podido contestar hasta hoy, estoy liadilla con cosas y casi ni entrar muchos días.
      Me alegra que disfrutes en mi rincón de pensar y te aseguro que las sonrisas de mi familia al ver los coquitos fueron un poema jeje, hacia años que no los hacía.
      Muchas gracias por todo, eres un solete.
      Un besazo

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  3. Qué bonita historia. Sea o no navidad a veces olvidamos que tenemos con el simple gesto de sonreir podemos mejorar la vida de los que nos rodean.

    Los coquitos de crema me han encantado. Conocía otras versiones pero esta me ha gustado mucho

    ¡Besos mil!

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    1. Hola Cuca, siento haber tardado en contestar, aquí estoy para asegurarte que una sonrisa tiene mucha más fuerza de la que creemos.
      De los coquitos decirte que desde que probé estos, hace años, en casa no quieren otros.
      Un besote

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  4. ¡¡Hola Merche!! los coquitos son uno de mis dulces navideños favoritos, ¡¡pero nunca los he probado de crema pastelera!! ¡¡Vaya delicia!! Si ya me resultan adictivos los normales, estos me van a volver loca, ¡¡te lo aseguro!!
    Yo he tenido el mayor ejemplo de espíritu navideño y de fuerza de voluntad en mi madre, que murió, va a hacer cinco navidades de cáncer de páncreas, que ya ves, sólo el nombre de su enfermedad asusta, pues es uno de los cánceres más agresivos y dolorosos. Pues la tarde antes de fallecer, salió a encargar la carne para el asado de navidad, compró los regalos que le faltaban y dejó todo preparado. Pero es que tenía una fuerza de voluntad increíble. No nos dijo que ya tenía unos dolores imposibles, sólo a mi hermano, que vive fuera, le dijo por teléfono que no sabía si llegaría a Navidad, y no llegó, falleció el 22 de diciembre, el 23 la enterramos, y el 24 y 25 celebramos la navidad todos juntos como ella quiso. Nos había dejado una carta a cada uno, y un regalo para todos. Es mi gran ejemplo de espíritu navideño, te lo aseguro, pero, aunque pase el tiempo, no puedes dejar de tener pequeños bajones, sobre todo cuando se acerca el fallecimiento de su muerte, pero pienso en ella, y es lo que me hace que el bajón se pase. Besitos y gracias por compartir con nosotros estos escritos tan bellos.

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    1. Hola preciosa.
      ¿Crees que después de haber tenido este precioso ejemplo en casa te puedes permitir estar baja de moral?. Yo creo que no, no le gustará nada verte así.
      De verdad que es un ejemplo a seguir y admirable 100%.
      Tiene todo mi respeto y cariño.
      Y desde aquí si me lo permites le mando un beso bien fuerte.
      Y otro para ti y perdona x haber tardado tanto en contestar después de este despliegue de afecto, tengo mis motivos.
      Un besazo preciosa.

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  5. Bonita entrada Merche, me ha gustado pero mucho, vaya el estado de animo es muy muy importante.
    La navidad me encanta aunque nos falte alguien y nos acordemos mucho como es el caso de mi madre, pero sabes a ella le gustaba muchísimo estas fiestas, porque estábamos siempre todos juntos y lo pasábamos genial, así que yo disfruto mucho de las navidades como si ella estuviese aquí, aunque me acuerde mucho, pienso que esta entre nosotros.
    Tus coquitos se ve riquísimos me dan unas ganas de atravesar la pantalla!!
    Un besito

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    1. Y lo está Raquel, no te quepa duda. Me alegra ver que ves las cosas en positivo, no hay otra manera, así que disfruta mucho de estos días y brinda por ella.

      Un besote.

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  6. Que buenísimos que están! Sólo viendo la foto de portada ya se aprecia, pero cuando ves el paso a paso ya no queda la menor duda. Felicidades guapísima. Besos

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    1. Muchas gracias preciosa, están para morirse jeje, es que me gusta el dulce jeje.
      Un besote

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  7. Preciosa historia! no puedo estar más de acuerdo, con nuestra actitud podemos alegrar a los demás más de lo que pensamos... y para celebrar ese cambio de actitud los coquitos son una exquisitez!!
    Un beso, guapa

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    1. Jejeje, los coquitos solo han sido una excusa para la historia o la historia para los coquitos, lo que está claro es que nuestra actitud es muy importante para los demás e incluso para nosotros.
      Un besote y perdón por tardar en contestar.

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  8. Son una preciosidad estos coquitos, realmente lucen deliciosos y para estas fechas creo que son totalmente bienvenidos, ¡jajaja! Por cierto, en estos momentos estamos de sorteo en mi blog, así que te animo a participar: Azúcar y Orégano

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    1. Muchas gracias, me alegra que te gusten, son muy ricos y para estas fechas van genial, aunque en otras también.
      Un saludo

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  9. Merche querida, me encanta la historia y tienes toda la razón la actitud hace toda la diferencia. Muchas gracias por traer esta historia y la receta me encanta, tiernos dorados y muy ricos. Te deseo una feliz Navidad que la luz siempre ilumine tu vida, te dejo una gran sonrisa, contagiada de aire navideño de pies a cabeza.
    Un beso grande para ti!

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    1. Sin darte cuenta me acabas de hacer un bonito regalo, muchas gracias Nati, eres un cielo.
      Yo te deseo que todos tus sueños se hagan realidad y que nunca pierdas esa sonrisa tan bonita.
      Un besazo preciosa y gracias.

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  10. Precioso el relato de entrada Merche, desde luego el estado de ánimo influyen en todos y en todos los de alrededor, en esta vida hay que ir con positividad todos los días aunque aveces no tengas ganas de nada.
    Los coquillos he de decir que me encantan, pero nunca los había probado de crema, tienen que ser una delicia, se ven buenísimos.
    Un besazo.

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  11. Eres un cielo. La historia que nos has relatado lleva mucho mensaje, y tienes toda la razón del mundo. Debemos sonreír más a la vida, porque es un regalo cada minuto que respiramos. Gracias por hacerme pensar.
    Estos coquitos son una delicia, de esos dulces que empiezas, empiezas...y como te descuides...
    Te han quedado perfectos, y lo has explicado maravillosamente bien, como siempre.
    Un besito y pasa una bonita tarde.
    Sil

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  12. Qué delicia!!!! Yo siempre hago las "cocadas" en honor a mi tía que siempre se las regalaban el día de su Santo y ahora se las preparo yo. Tomo nota de esta receta que seguro que le va a encantar. Bss.

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